12/6/2011

No sé ser feliz, no me conformo conmigo

Odio, soy visceral, tengo envidia, quiero tu mal, tu desgracia, tu fracaso, tu pena, tu muerte, tu hundimiento

Soy celoso, tengo ira, soy mala persona, sonrío cuando tu peso te aplasta. Me gusta oír cómo tus huesos se rompen.

Bebo, fumo, caliento cucharillas, no quiero escuchar, pego, daño, rompo. Te odio, finjo que te quiero, no te necesito, me río de tus sonrisas.

Me beneficio de ti. No quiero tu consuelo, detesto tu consuelo, sal, huye.

No sé ser feliz, no sé conformarme conmigo mismo. No sé aceptar mi vida, no sé cambiarme por los demás, no sé valorar mi entorno. Odio, necesito destruir.

Sólo sé ser el segundo y luchar contra molinos que yo mismo fabrico con mis legañas. No puedo dormir porque mis sábanas están llenas de escorpiones que yo mismo crío a mi imagen y semejanza.

Cultivo cuchillas de afeitar.

Estoy harto de luchar y no sé no hacerlo. Me gusta verme sangrar, me gusta verte impasible.

Construyo paredes gruesas que me impiden salir de mí mismo. Las reparo con acero cuando estoy a punto de ver la luz de fuera. Siento claustrofobia y deseo la agorafobia. Empatía y soledad. Hedonismo y masoquismo. Quiero vivir entre paredes gruesas.

Me aprieto el cuello con las manos. Sólo me suelto cuando mis brazos pierden fuerza. Me gusta no respirar, me gusta bañarme en tierras movedizas, bailar en acantilados, saborear veneno. La sangre fuera de mi cuerpo.

El dolor, las quemaduras en mi cuerpo. Me gusta hacerme daño cuando creo que ya no puedo soportar más dolor.

Me gusta tu cara de sorpresa, de pobrecito, de mascota, de dueño preocupado.

Quiero pegar al indefenso, emborrachar al alcohólico, comer con el hambriento y ver cómo recoge mis migajas. Quiero ser superior, quiero tener poder. Quiero ser como tú cuando me miras.

Soy más alto que la luna, brillo más que el Sol. Soy más falso que las mareas y te domino como una prostituta domina su alma y la tuya en la cama.

Me gusta darte miedo, me gusta que pienses en mí después de mis palabras.

LEER ESTO porque sé que alguno estará realmente acojonao!!!

No, no tengo esquizofrenia ni soy bipolar (ésto puede que sí). Simplemente escribo para crear emociones, como reto. Me gusta pensar que cuando me leáis se os quede mal cuerpo. Me gusta escribir lo que me gustaría leer pero no quiero asustar a nadie ojo!! Si escribiera como realmente me siento, sería muy aburrido y ñoño...

Ale, bicos para todos!

6/6/2011

Él simplemente andaba. Lo hacía ausente, rápido y erguido

Llegó de trabajar a su piso en el que vivía solo. Grandes cuadros, diseño, espacio y luz eran sus únicas compañías. Disfrutaba de ellas. El parquet de su despacho había sufrido unas horas antes por la gran celebración de su exitoso proyecto. Más dinero, más fama, más ego.

Una copa de vino se le insinuaba fogosamente en su mano. Un gran sorbo apasionado dio paso a una segunda cita con la botella de tez blanca y espumosa de la cosecha del 95.

Desde el sofá veía su propio reflejo en uno de los espejos de la sala. Se levantó de su trono. Tiró la copa. Se atusó el pelo. Salió de casa. Empezó a andar.

Los bebés del parque, los perros del camino, los escaparates de ropa, los bares, los coches o los árboles. Todo le era indiferente, no quedaba nada de aquel hombre que paseaba por las aceras dibujando lo que veía. Él simplemente andaba. Lo hacía ausente, rápido y erguido. Se paró en los semáforos, dio calderilla a un mendigo. No miró a nadie a los ojos. Elegía aleatoriamente la dirección de sus pasos. Ojos al suelo, respiración por la nariz, labios pegados.

Sin darse cuenta llegó a la playa. Miró al mar. Se quedó quieto. El aire le daba en la cara y le llegaba a doler de lo frío que estaba; pero no lo sentía, o sí lo hacía pero le era ausente, indiferente.

Algo su izquierda le llamó la atención, miró desinteresado. Las escaleras número 7 le acercaban a la arena a pocos metros de donde él estaba, y bajó. Lo hizo sin quitarse los zapatos y sin remangarse los pantalones. Pisó la playa y anduvo hasta la orilla dejando dos surcos discontinuos tras de sí. Las puntas de los zapatos marcaban la arena en cada paso. Sintió los pies fríos. Siguió andando. El agua le esquivaba.

Sus ojos buscaron el infinito. En un día gris, el mar se tiñe del llanto del cielo y todo parece una misma cosa. Una misma cosa deprimente. Avanzó sin más. La playa aprovechó la oportunidad y una pequeña ola le marcó hasta casi la rodilla. Descendió la mirada. Es curioso lo poco que valen unos zapatos tan caros. La arena los empezó a cubrir. Sus pies estaban fríos. Muy fríos. Los pantalones de ese traje tan caro se pegaban a su cuerpo. No tiritaba ni se los intentaba separar. Lo notaba, pero le era indiferente.


Apenas había oleaje. Dio un par de pasos más y se sentó. Sus manos abiertas se apoyaron en la arena por detrás de su espalda. Respiró profundamente. La temperatura le paralizaba, sus músculos gritaban de sorpresa y su corazón latía con fuerza. Él se quedó quieto. Notaba un bulto en su bolsillo. El móvil. Ese de última generación. Lo sacó del bolsillo, levantó el brazo a modo de catapulta...¿pero para qué iba a lanzarlo? Ya no significaba nada. Lo guardó en el bolsillo. Se tumbó del todo. Indiferente.

Sus bocetos e ideas, sus recortes y anotaciones murieron ahogadas en la pequeña agenda de la americana que siempre llevaba con él. La sacó. La abrió. Le satisfizo mirarlas, eran buenas, sin duda. Se la volvió a meter en la americana. El papel se empezó a deshacer.

Las olas iban y venían cubriéndole cada vez más de agua, sal y arena. Poco a poco el corazón dejaba de insistir. Su piel dejaba de insistir sus músculos dejaron de insistir también. Le entró sueño. Respiró hondo.

22/2/2011

de noche



Camarero!! una ceeeerveza fría y para picar dos tapas: una de de la Caja pa´fuera, y otra de quiero hacerte sentir cosas.


De noche te encuentras lluvias de meteoritos pares. Pequeños puntos de luz blancos que se van separando y creciendo para convertirse, tras un golpe de aire, ruido y asco en otros dos rojos con trayectoria simétrica a los anteriores. Menguan y se juntan.

La ciudad camufla su naturaleza. Los árboles se ocultan pero, irónicamente, se ven por las manchas negras que crean sus hojas y ramas en los letreros luminosos cuando los miras de lejos. Se ven porque, irónicamente, no te dejan ver las ofertas en los precios de electrodomésticos, el equipamiento de serie de los coches, a cuánto sale el kilo de manzanas en el Alimerka o qué tenían hoy de menú del día en Casa Baró.

Hay quien sigue usando las cabinas de teléfono. Una señora bajita se apolla contra el cristal con la cabeza girada y los hombros ligeramente subidos. Gesticula con la mano libre. Parece que le habla a un crío. ¿qué hora será en ultramar?

Me cruzo con un chico también alto, algo más joven que yo y con un aspecto algo más desaliñado que el mío. Me mira serio y me mantiene la mirada. Duelo de Machos. Tranquilo alfa. Ganas tú. Sigo andando despacio.

Es de noche pero no es muy tarde. Un padre acompaña a su pequeña hija y ella empuja un carrito de bebé. El asa le llega por los ojos pero ella ejerce de hermana mayor. El padre la ayuda. Él lleva su mano también en el asa pero con el meñique encima de la mano de la niña. Caminan sin prisa. Hace una noche más que agradable.

Una pareja que viste cazadoras de cuero, pantalones apretados, botas, cadenas y logotipos de Harley Davidson está cogida de la mano, ambos pasean hablándose. Más allá un señor mayor, con bigote y pantalón de pana, también pasea de la mano de una mujer que "le pega": más o menos de su edad, vaqueros, camisa, jersey claro y chaqueta oscura. También hablan de sus cosas. Un poco más lejos unos adolescentes con sus ropas de marca algo ostentosas y claros símbolos trivales: cascos grandes, pelo moderno, pantalones caídos él, falda subida (o corta) ella, pasea de la mano, hablando de sus cosas. Sonrío. Me hacen sonreír las cosas del amor.

No hay estrellas. Un manto cobrizo oscuro cubre los edificios y todo en general. Me gusta volver andando del trabajo.

sobretodo con la peazo noche que hubo el otro día O;-)

19/2/2011

número 95




Camarero! una cañita bien fría y una tapa de Quiero hacerte sentir cosas

Ayer volví a pasar por tu calle. No quería pero tampoco tenía más remedio. Se me hizo raro.

Se me hizo raro no subir los escalones de tu portal de un salto, ni atusarme los rizos en el reflejo de la puerta, ni mirar al reloj, ni respirar hondo para poder poner voz de serio como cuando te llamaba por el portero automático, ni de estar al loro por si tu hermano me hacía una de sus bromas...

Me hizo daño saber que no te reconocería en ninguna de las caras de la gente que me encontré. Saber que ninguna de aquellas personas serías tú. Sufrí pensando que nadie me pararía, ni me lanzaría un piropo como hacías para que volviera a al mundo real, aquel que compartía contigo. Me dolió no tener que estar atento a verte, porque no te iba a ver. Era imposible. Podía caminar con la cabeza baja porque sólo debía estar atento de mis pasos aunque me supiera esa calle de memoria.

Ahora ya daba igual saludar a tus vecinos o sujetarle la puerta aquella señora mayor porque ya no pertenecía a esa calle. Los escalones ya no tenían las huellas de nuestros pies. Cuanto te
esperaba nunca me había planteado que algún día tendría que pasar de largo por tu portal.

Pasé de largo por el quiosco que tantas veces nos vio cotillear sus portadas, por la tienda de Marisa, por nuestro banco, ese que no se ve desde las ventanas de tu casa, por la panadería de las palmeras de chocolate y por la tienda de mascotas. Nuestro cachorro ha crecido un montón.

Me costó dar el paso. Ese que dí justo enfrente de la puerta, ese que me alejaba un paso de tu casa. Ese que nunca tuve quedar porque la calle se terminaba ahí. Se terminaba en tus manos, en tus besos cálidos de labios fríos, en los bolsillos de tu abrigo, en tu mirada intensa de ojos cerrados, en tu sonrisa de "se lo dirás a todas", en tus canciones silenciosas que cantaba tus manos en mi espalda (con aquellas manos gélidas...qué gustito pero qué frío dabas)

Pero ¿sabes qué? pasé delante de la guardería. Estaban los enanos en la sala de la entrada, la de la cristalera. Parecían que estaban esperando a los padres. Miraban hacia la calle. Yo les hice una mueca. Me puse bizco, giré la cabeza y saqué la lengua. También me puse las manos a modo de antenas. ¡El gordito me vio y sonrió! Ni quise saber quién me miraba en mi lado del cristal. Qué vergüenza... Sonreí y seguí andando...

Sé que estarás bien. Esas cosas se notan.

13/2/2011

Solo, tan solo....


Camarero! una cerveza bieeeen fría y de comer, una tapa de quiero hacerte sentir cosas

-Qué tal Rizoso??
-Pues me siento solo, tan solo, que...
Que juntas los zapatos para que no estén separados el uno del otro.
Solo, tan solo, que rozas con el meñique las farolas, para sentir.
Solo, tan solo, que caminas cabizbajo, porque sabes que no hay nadie a quien saludar.
Solo, tan solo, que no te alegras por la gente a la que has hecho feliz.
Solo, tan solo, que no te ríes con las películas.
Solo, tan solo, que te bajas antes del autobús y vas andando.
Solo, tan solo, que dices "hola" al llegar a casa, para imaginarte una respuesta.
Solo, tan solo, que apoyas un libro contra otro para que estén juntos
Solo, tan solo, que te imaginas con un amigo y éste no tiene cara.
Solo, tan solo, que lees tu agenda una y otra vez.
Solo, tan solo, que sabes que únicamente eres el tú el que está solo.
Solo, tan solo, que querrías ser un novio desconsolado.
Solo, tan solo, que ni te planteas hacerte sufrir, porque sufrirías solo.
Solo, tan solo, que te comes las cerezas de dos en dos, por no dejar a una sola.
Solo, tan solo, que tocas las fotos y las notas calientes.
Solo, tan solo, que tu corazón es el único sonido que oyes.
Solo, tan solo, que acaricias la ropa que vestías cuando eras feliz, por si quedara algo.
Solo, tan solo, que aprecias las discusiones de tus vecinos.
Solo, tan solo, que quieres que alguien se equivoque de número de teléfono.
Solo, tan solo, que pides que alguien sufra, para que necesite tu consuelo.
Solo, tan solo, que querrías estar en el desierto, para estar realmente solo.
Solo, tan solo, que juegas con tus juguetes de cuando eras pequeño.
Solo, tan solo, que ves vídeos de cuando eras feliz.
Solo, tan solo, que notas tus manos frías.
Solo, tan solo, que escuchas esa canción una y otra vez.
Solo, tan solo, que miras por la ventana.
Solo, tan solo, que te gusta sentir frío.
Solo, tan solo, que quieres salir a andar cuando llueve para notar las gotas en tu cara.
Solo, tan solo, que no quieres que salga el Sol.
Solo, tan solo, que duermes a un lado de la cama, dejando espacio para ella.
Solo, tan solo, que acaricias los cojines del sofá.
Solo, tan solo, que no te emborrachas, pues nadie cogería tu indirecta.
Solo, tan solo, que tienes cuidado porque de pasarte algo, te tendrás que cuidar solo.
Solo, tan solo, que tu tiempo lo dedicas a esperar a que pase el tiempo.
Solo, tan solo, que no quieres que te quieran.
Solo, tan solo, que sabes que sólo eres un recuerdo.
Solo, tan solo, que entiendes a los niños que gritan.
Solo, tan solo, que lloras cuando ves un niño riendo porque sabes que jamás lo hará tu hijo.
Solo, tan solo, que compadeces a los semáforos porque protegen a la gente pero estan siempre solos.
Solo, tan solo, que querrías estar enfermo, para tener una excusa.
Solo, tan solo, que no merece la pena.
Solo, tan solo, que te lo planteas...


* (la etiqueta quiero hacerte sentir cosas define aquellas entradas que me invento para emocionarte, exageradas situaciones que pretenden empatizar contigo, escribir sentimientos que te provoquen "algo", no sé, ¡¡lo que sea!!. Me he propuesto en ésta nueva etapa hacerte sentir...
No necesariamente compartiré en tiempo y forma lo que escriba.
Una canción triste, o una película amarga o un cuadro oscuro.

7/2/2011

marinero a tierra


La tierra se dibujaba cada vez más nítidamente. Seguía sin poder apreciarse el puerto al que iba, pero sí los acantilados, zonas donde debía haber playas y algo verde que debía ser un bosque.

Aspiraba de su cigarro el sabor del Mar. Estaba cercano su sueño de dejar de sentir el vaivén que le había acunado desde que volvió a su vida en el barco, pero sabía que uno sólo se acuerda de los buenos momentos. Le asustaban los malos. Miraba desde la proa a cada ola que debía atravesar antes de echar amarras.

Mantenía el humo en sus pulmones y despacio lo exhalaba. De brazos cruzados, reclinado sobre sus codos que reposaban sobre la alta barandilla, mantenía la cabeza fuera de borda. Aire frío en la cara, ojos entrecerrados, mirada perdida y piel curtida. Manos frías y ruido de fondo. ¿qué se oye en tierra firme? Sólo el eco de las olas. De eso sí se acordaba.

Se sintió algo confuso. Tenía ganas de bajar, pisar suelo firme y crear camino, pero sentía miedo de al pensar en su barco adentrarse en el océano sin él. Aunque eso fuera lo que había planificado. La última vez que pasó, él no se movió del faro hasta que el último mástil desapareció en la bruma.

Siguió aspirando mar y exhalando niebla unos cuantos cigarros más.

26/11/2008

mi última caña en LaCaja31


Camarero...dame una caña...y de tapa, te quedas aquí que te tengo que contar una cosa.

Hoy LaCaja31 da el paso definitivo, ese que ya sabéis todos. Hoy LaCaja31 echa el cierre. No será un hasta nunca jamás pero sí que será un lugar al que sólo venga de visita.

Hace más de dos años, tras haber superado el primer curso de mi nueva vida (no voy a dramatizar, el primer curso de mi nueva carrera en otra "ciudad") decidí que para madurar debía dedicarme unos minutos a la semana a evadirme de mis alrededores y buscar aquello que me hiciera subir un pequeño escalón en ésto que llaman "hacerse adulto".

Aparte, ya había superado un fuerte trauma personal que me acompañará mucho tiempo, el dejar 4 años de mi vida en Zamora (fue duro). Hace más de dos años, ya tenía pruebas feacientes de que no me había equivocado y necesitaba seguir avanzando.

La tercera excusa que se me ocurrió para abrir el blog fue la de la necesidad imperiosa de saber escribir bien. Hasta hace poco, vaso era con v porque llenas de agua como un vaso la 1ªconsonante (una b no se puede llenar) o sucumbir era con b porque todos los verbos que terminan en -bi, -bis o bir son con B excepto hervir, servir y vivir... Hoy afortunadamente ya me sale solo o por lo menos se me enciende la alarma cuando veo alguna palabra mal escrita.

Quizás el blog nació también como salida a todas mis comeduras de cabeza, como se dice habitualmente, yo soy un tío que se ralla mazo y el obligarme a pensar en otra cosa quizás aliviaría la presión (como en una olla express que inevitablemente se va a calentar...pues echa verdura y carne ya que vas a cocer quieras o no, por lo menos saca una sopa al final)

Han pasado dos años y unos meses y mi última razón por seguir escribiendo dista mucho de ser lo que fue. Abriéndoos mi corazón, era una forma de aportar mi granito de arena a aquellas personas que necesitaran sonreír un poquito, aquellas que sé que me leían. Unas que llevan años, otras que se han ido lejos (far away) , otras que siempre he tenido muy cerca (y que se ocultan en pseudónimos jaja) y otras que me han desgastado las yemas de los dedos a base de risas por el Messenger y, por qué no, por aquellas que llegando de casualidad, se paraban a leer. Era como aquel restaurante de carretera, que por ver a los pocos clientes habituales seguía abriendo, aunque la rentabilidad hacia años que se perdió por culpa de una nueva autopista. En mi caso la autopista puede ser...cualquiera. ¿Qué os incitaba seguir visitando LaCaja31? ni idea...nunca lo supe. Sé lo que quise daros, un poco de calor en vuestra sonrisa, algo en qué pensar y que me conocierais. (irónicamente, las personas de carne y hueso se me quejaban de mi distancia)

Con el tiempo y las lecciones hace poco he llegado a la conclusión que la clase magistral recibida hace 4 años no la he aprendido del todo, cuando de casualidad volví a tratar con gente con la que hacía ese tiempo que no hablaba. Pensé que quizás debería invertir tiempo en no volver a perder el contacto con la gente que está aquí y ahora, con sus nombres, apellidos...sonrisas y recuerdos. No quiero irme de Ferrol, tras otros 4 años y que sea igual que cuando me fui de Zamora. Por eso, para realizarme (de realidad) voy a cambiar el Blog cuasi-anónimo por mi cuenta de Facebook/tuenti con mi nombre, apellidos, lista de contactos, fotos bien acompañado etc.

Las cervezas se las pediré a un camarero de verdad, mis tonterías harán sonreír a gente de verdad, mis gestos y lenguaje no verbal acompañarán mi voz de verdad...

Echaré de menos seguiros la pista, bloggeros. (carabirú, mon, efe, gabby, meditada, derethor, perséfone, la friky...) Echaré de menos pensar en quién me visita, echaré de menos que los más cercanos me digan que les ha hecho gracia algún post mío...Echaré de menos sentarme delante del portátil y decorar con flores de colores mis aventuras, echaré de menos pintar besos en el cuello de mi camisa para que alguna "alguien" sintiera celos (jajaj cuántas veces XDDDD) y echaré de menos afinar mi puntería hacia el corazón de quien se lo merece. Puf, cuántas cosas...casi 140!!!

Os voy a dejar con la primera que me ha venido a la mente escribiendo esta última entrada que no quiero terminar nunca. Fue justo la entrada perfecta, verídica como ella sola y yo estaba en el momento justo en el sitio indicado...y me hizo reír muuuuchoooo. Quedaros con eso ok?

Un día en el super

Por supuesto, recordar otro que escribí a mi madre (que no he vuelto a leer) para decirle lo mucho que necesito a mi familia (es verdad, la soledad te hace darte cuenta de esas cosas)


Por cierto, os acordáis que aposté que si sacaba notable en unos proyectos escribiría en poesía....pues lo saqué y descubrí que ni con toda la ilusión del mundo soy buen poeta jajajajja


Os dejo con mis primeras palabras en el blog cuando escribía entradas sólo para entender cómo iba el asunto (de aquellas había que hacer un máster en HTML)

gracias gente!!!

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